CÓMO LIMPIAR LAS RUEDAS DE LA SILLA DE TU OFICINA.

Las sillas de oficina se utilizan todos los días. Estamos tan ocupados que es molesto cuando nuestras sillas se atascan en el suelo cuando queremos movernos. Limpiar las ruedas de las sillas de oficina es una actividad que tal vez no podamos hacer, pero puede contribuir en gran medida a que su silla funcione durante más tiempo y su lugar de trabajo esté limpio.

En general, las sillas de oficina vienen con ruedas de varios tamaños y construcciones y suelen ser de dos tipos:

Una rueda con un eje fijo, es decir, una rueda que gira solo en un plano vertical y no puede cambiar de dirección. Ruedas: ruedas que pueden girar sobre un eje vertical (generalmente 360 ​​grados) que se encuentran en la mayoría de las sillas de oficina.

Necesitarás:

«Wheel & Cleaner».

-Papel de lija
-Destornillador
-Jabón
-Espátula
-Aspiradora

Paso 1: Retire las ruedas

La mayoría de las ruedas tienen pasadores verticales que encajan en los orificios del asiento, pero algunas ruedas están atornilladas a una placa normal. Antes de limpiar la rueda, se debe quitar la rueda de la base. Después de quitar la base por completo, por lo general puedes quitar la rueda con un destornillador o una herramienta similar. Una vez retirada, la rueda se puede lavar.

Descubre: 10 ERRORES QUE COMETES AL LIMPIAR CON CLORO.

Paso 2: Elimina los residuos

Use un raspador para raspar la suciedad de las ruedas de las sillas de oficina a través de los orificios y debajo de las cubiertas de las ruedas. Esto eliminará la mayor parte de los escombros y ayudará a que ruede libremente. El uso de demasiada fuerza puede hacer que la rueda de plástico se marque y no gire correctamente. Use una aspiradora para quitar el pelo o la pelusa de la rueda.

Lee este artículo: ¿Sabías que NO limpiar tu SOFÁ puede afectar tu SALUD? Conoce las Consecuencias

Paso 3: Lava tus ruedas

Después de limpiar la rueda, lávela con jabón y agua tibia. La suciedad sale aún más fácil. Deje la rueda empapada en agua durante unos 10 minutos, luego retírela y límpiela con un cepillo. Enjuagar con abundante agua y secar.

Paso 4: lubrique las ruedas

Después de la limpieza y lavado general, en caso de rayaduras o irregularidades en la superficie de las ruedas, lijarlas ligeramente con lija fina para regularizar su contacto con el suelo y alisarlas. Estandarizado. Más continuo. Luego lubrique el eje de rotación con «Wheel & Cleaner». Esto deja una capa seca para proteger contra el polvo, la suciedad y la grasa. No tienes que preocuparte por mojar el piso porque el lubricante no gotea.

Paso 5: Instalar Ruedas

Una vez que la rueda esté seca, vuelva a montarla insertando firmemente el pasador en el asiento. Es posible que sea necesario atornillar la base para evitar problemas al usar la silla. Limpie sus ruedas por lo menos cada 6 meses, a menos que estén muy sucias. Una vez que estén limpios, notará una mejora significativa en el deslizamiento.

Resultado final Después de la limpieza, las ruedas giratorias son más suaves, silenciosas y fáciles de usar en la vida cotidiana. El mantenimiento regular de las ruedas extenderá la vida útil de su silla. Por lo tanto, recomendamos realizar estos pasos al menos dos veces al año. Si las ruedas de su silla están muy dañadas, puede reemplazarlas fácilmente por unas nuevas.

Sí, quieres más tipos de limpieza como estos, puedes visitar nuestro blog: LIMPESA SOLUTIONS BLOGS

TRUCOS PARA CUIDAR Y LIMPIAR LAS ALFOMBRAS.

Cada habitación de nuestra casa puede necesitar una alfombra, desde la sala hasta los dormitorios, pase por el pasillo, agregue profesionales. Y cuando hablamos de los usos que le vamos a dar, también es necesario conocer las características de la familia. Por ejemplo, si tiene niños o mascotas en casa, debe elegir una alfombra que sea duradera, tenga un color duradero y pueda soportar múltiples limpiezas.

Señalaron que las alfombras de colores claros deben reservarse para áreas de poco tráfico. Otro consejo que te puede ayudar en tu elección es el de los colores. Si quieres que una habitación parezca más grande y luminosa, los expertos como arena, beige, marfil, piedra, diadema… Aunque los tonos más oscuros son duraderos, hacen que la habitación o la habitación parezcan más pequeñas.

Existen algunos trucos que te pueden ayudar a mantener como nuevas tus alfombras.

A. Las primeras semanas se recomienda limpiarlas con una escoba de pelo blando. Hay que evitar usar la aspiradora durante el primer mes.

B. Se recomienda barrer la alfombra en la dirección del pelo. Y si ves alguna pérdida de pelusa, no pasa nada. Es normal que tras el barrido suceda eso.

C. No es conveniente golpear la alfombra para sacudirla. Con este gesto lo que haces es dañar el tejido y, con ello, reducir su vida útil. Si lo hicieras, que sea por la parte de la base, la que apoya en el suelo.

 ¿Cómo limpiar correctamente?

La limpieza de alfombras más adecuada depende del tipo y tamaño de la tela. Lo más importante es ver las especificaciones del fabricante, tal y como aconsejan desde La Mallorquina. “Si la limpieza en seco estuviera programada explícitamente, no tendríamos más remedio que trasladarlo a la tintorería”, agregaron.

Por el contrario, si existe una alternativa a la tintorería, tendrás que acudir a la tintorería si son grandes, más que nada por comodidad. Si la alfombra es pequeña y mullida, puedes lavarla en casa, pero siempre con un detergente suave. El secado debe hacerse al aire libre hasta que las fibras recuperen su textura de forma natural. La base descansa en el suelo.

Lo ideal es llevar la alfombra a la tintorería una vez al año para una limpieza profunda. Existen diferentes sistemas de lavado y no todos son aptos para todo tipo de alfombras. “Mucha gente se lava con agua y jabón y luego se enjuaga, se seca y se pone en la secadora”.

Las alfombras en el hogar o en cualquier otro lugar a menudo necesitan una buena aspiración para evitar la acumulación de polvo, o de lo contrario puede convertirse en una guarida de suciedad que es difícil de quitar. Las tintorerías recomiendan aspirar la alfombra todos los días. Sin embargo, debido a limitaciones de tiempo, a veces, debes hacer esto al menos una o dos veces por semana.

 ¿Y, cómo? Lo más importante, es que el aspirador tenga una buena potencia de succión para succionar lo más profundo posible, como los de cepillos giratorios. Además de los cuidados habituales, en época de coronavirus seguramente te preguntarás cuál es la manera correcta para una buena desinfección. Una opción es llevarla a la tintorería donde con El sistema de limpieza, aplicación y secado asegura que estará libre de virus.

Además de la limpieza profunda en tintorerías, si quieres desinfectar, también puedes usar un spray a base de alcohol que está aprobado por el Departamento de Salud y se puede aplicar en cualquier tela de tapicería, señaló Palau. «Una vez aplicado, debe esperar cinco minutos, y continuar, y el tapete es completamente utilizable». No se recomienda mezclar productos de limpieza porque algunas combinaciones son tóxicas.

Para una limpieza profunda de tus alfombras, Limpiesa solutions es tu mejor opción.

10 ERRORES QUE COMETES AL LIMPIAR CON CLORO.

Cuando se trata de combatir bacterias y gérmenes, el cloro puede ser tu aliado de limpieza. Sin embargo, si no lo usas adecuadamente, puede convertirse en tu peor enemigo. Entonces, antes de agarrar la esponja y la botella de cloro, anota 10 errores comunes que cometes al limpiar con este poderoso germicida.

1. NO DISMINUIR EL CLORO CON AGUA.

Para desinfectar cualquier superficie, no es necesario utilizar cloro puro. Pero tampoco cometamos el error de mezclar mayor cantidad de agua que de cloro, 20 ml de cloro en un litro de agua es suficiente para desinfectar y eliminar las bacterias que puedan estar presentes.

2. MEZCLAR CLORO CON AGUA CALIENTE.

Si utilizamos agua caliente para diluir el cloro, este evaporará y perderá sus propiedades antisépticas. El hipoclorito de sodio se evapora más fácilmente cuando se expone al calor, por lo que es mejor usar agua fría del grifo.

3. NO USAR LA MEZCLA DE AGUA CON CLORO DE VARIOS DÍAS.

Cuando el cloro se diluye en agua, finalmente se evapora y, por lo tanto, pierde su eficacia en unas pocas horas. Lo ideal es preparar el agua con cloro en el momento de su uso y en las proporciones adecuadas. Además, si lo dejas toda la noche, olerá muy mal.

Esto es una pérdida de tiempo porque parece que no los limpiaste bien. Por ejemplo, cuando ponga una toalla mojada en el inodoro, pase una toalla limpia. Conseguirás deshacerte de los pelos pegados y el resultado es mucho mejor. Como ya, al frotar el suelo, estos signos son muy visibles. En este caso, use un trapeador suave. Será más brillante.

4. OMITIR USO DE GUANTES

Omitir su utilización puede causar dermatitis, reacciones alérgicas o irritación de la piel. También tenga en cuenta que el hipoclorito de sodio hace que las manos se sequen y luego sea difícil olerlas. Y después de que termines de limpiar, no olvides lavar los guantes (por dentro y por fuera) o puedes usar unos desechables.

5. MEZCLAR EL CLORO CON OTROS PRODUCTOS.

Si crees que cuantos más productos mezcles, mejor será la limpieza, o que mezclar la lejía con el detergente lleva menos tiempo -sáltate un paso-, estás profundamente equivocado. El cloro no debe mezclarse con, vinagre ni ningún otro producto de limpieza. Puede ser muy peligroso y perjudicial para la salud.

Vinagre: Cuando la lejía y el vinagre se mezclan, la combinación crea gas de cloro que puede causar irritación en los ojos y problemas respiratorios.

Amoníaco: el color con amoníaco Produce cloramina, un gas similar al cloro gaseoso. Otros síntomas de la exposición a la cloramina son dificultad para respirar y dolor en el pecho.

6. UTILIZAR MÁS CLORO DEL NECESARIO.

Incluso si agrega más color, no obtendrá detergente. De hecho, es muy peligroso, ya que puede provocar intoxicaciones y otros riesgos para la salud.

7. CREER QUE LA LEJÍA LIMPIA

El cloro desinfecta, pero no limpia. Mata gérmenes, bacterias y virus, pero debes de tener en cuenta que, además de pasar un paño con lejía para desinfectar, tienes que pasar otro con agua con jabón para limpiar.

8. NO LIMPIAR ANTES DE DESINFECTAR

Precisamente, lo recomendable es que “para que el color sea efectivo, las superficies deben limpiarse con un paño húmedo para aspirar el polvo”.

9. DEJARLOS VEGETALES EN REMOJO CON CLORO

Si quieres desinfectar frutas y verduras, lo que tienes que hacer es escurrir la mezcla más que limpiar la superficie. La Agencia para el Consumo y la Seguridad Alimentaria y la Nutrición (AECOSAN) recomienda que “Si vas a comer frutas crudas o verduras crudas (lechuga, espinacas de agua…) o verduras crudas con piel (pepino), ponlas en remojo durante 5 minutos en agua potable con 1 cucharadita de lejía (4,5 ml) por cada 3 litros de agua. Luego enjuague bien con agua corriente. También hacen especial hincapié en que el cloro debe posicionarse como “apta para desinfectar el agua potable”.

10. DESINFECTAR ABSOLUTAMENTE TODO CON CLORO

El cloro corroe superficies como el aluminio, el acero inoxidable, las superficies cromadas y algunas superficies de plástico.

Es importante que lea bien y revise las recomendaciones del fabricante antes de limpiar estos materiales con lejía. Otra opción es utilizar una mezcla de agua y alcohol para la desinfección, pero existen soluciones más caseras para desinfectar tu hogar.

Estos y más tips puedes encontrarlos en nuestra sección de blogs: https://limpesasolutions.com/blog-2/